¿TE GUSTARÍA TENER MÁS DINERO EN TU VIDA?








Invítalo a estar en tu vida.

 

Estas son algunas sencillas prácticas que puedes usar para invitar más dinero a tu vida y a tus negocios.

Todo tiene consciencia, inclusive tu negocio. Un negocio tiene sus propios deseos sobre cómo desarrollarse y cuando tu recibes y permites esto, puede ser mucho más exitoso. Siempre es ideal preguntarle a tu negocio, ¿qué te gustaría hacer?, ¿a quién te gustaría conocer? y ¿con quién te gustaría estar involucrado? Puede que no recibas una respuesta cognitiva a estas preguntas, eso está bien; de lo que se trata es de hacer las preguntas y permitir que la energía se manifieste para que te guie acerca del siguiente paso que debes dar. Lo que tienes que hacer es estar dispuesto a recibir y a elegir.

Tener consciencia de que tu negocio es una entidad independiente hace tu vida, como persona de negocios, mucho más fácil y te permite divertirte mucho más, ser un negocio es un trabajo bastante complicado. Hay que trabajar mucho más cuando tú decides ser el negocio.

Evita decir conclusiones acerca de tu negocio y tu vida con respecto al dinero, cada vez que tú dices: esto no está bien, el negocio no va para ningún lado, el dinero es escaso, el dinero no es fácil conseguirlo, el dinero como llega se nos va, no hay clientes, no hay dinero en nuestro país; todo ese tipo de conclusiones lo que hacen es perjudicarnos. Si por el contrario hicieras preguntas, ya que las preguntas empoderan y las respuestas desempoderan. Si en lugar de esto preguntamos:

¿Negocio que requieres?

¿Negocio hay algo que se requiere cambiar aquí?

¿Negocio podemos cambiarlo?

¿Negocio cómo lo cambiamos?

Sin encontrar respuestas, simplemente estás preguntas se envían al universo y en el transcurso de horas, días, meses, podemos obtener las respuestas por medio de situaciones que  nos abren puertas o de situaciones que se nos ofrecen precisamente para esas inquietudes que tenemos.

Cada que entregues dinero o pagues alguna cuenta inmediatamente mentalmente piensas: “este dinero me es devuelto multiplicado” o ¿qué hay que hacer para que este dinero me regrese multiplicado cien veces?

Otra forma es pedirle al universo el dinero así:

“Universo dame el dinero ahora por favor”

“Universo puedo tener ahora…. tanto dinero por favor”

A tu negocio, a tus servicios, a tus productos, diles todos los días:

¿Qué contribución puedo ser hoy para ti negocio?

¿Qué contribución puedo ser hoy para ti producto?

¿Qué contribución puedo ser hoy para ti servicio?

¿Qué contribución puedes ser hoy para mi negocio?

¿Qué contribución puedes ser hoy para mi producto?

¿Qué contribución puedes ser hoy para mi servicio?

¿Negocio en dónde no estás feliz?

¿Negocio qué puedo hacer hoy por ti para hacerte feliz?

¿Qué puedo hacer hoy diferente con mi negocio que genere dinero de inmediato?

¿Quién está disponible hoy para contribuirme?

¿Qué es requerido aquí para crear más?

¿Cómo puedo obtener este producto?

¿Cómo puedo obtener más dinero en mi vida?

¿Cómo puedo obtener más ventas?

¿Cómo puedo obtener más clientes?

Paga tus cuentas con gratitud, recuerda la gratitud atrae riqueza, la queja atrae pobreza. En vez de renegar de una cuenta, cada que lleguen las cuentas bendícelas y agradéceles porque alguien confió en ti y de esta forma te llega mucho más fácil el dinero para poderlas pagar e inmediatamente preguntas:

¿Qué dinero requiero para pagar esta cuenta?

¿Qué más es posible?

¿Quién o qué podría contribuir a esto?

¿Quién o qué podría contribuir a mejorar mi negocio?

¿Quién o qué podría contribuir a crear este proyecto?

¿Qué más puedo agregar a mi vida que me genere más dinero?

¿Qué más puedo agregar a mi negocio que me genere más dinero?

Tú no eres tu negocio, si tú te identificas con tu negocio y tú piensas que eres el negocio entonces tratas de dirigir las cosas de la manera que tú piensas que deberían ser e inadvertidamente limitas lo que es posible. Verte a ti mismo como el negocio también significa que si el negocio fracasa, tú también tienes que fracasar, o que estás obligado a vivir el fracaso en vez de tener la consciencia de decir: “está bien, fue divertido. Ahora es el momento de seguir adelante”. Es como forzar la existencia de una relación, todos hemos tratado alguna vez de hacer esto y hemos aprendido que no funciona, si es el momento de desprenderse de algo y de dejarlo ir, es el momento de dejarlo ir.

 

Vía: Távata.

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