Claves para combatir la duda








La duda es el parásito de la vida. Impide el perfecto funcionamiento de los poderes energéticos. Destruye la ambición, impide la transmutación de nuestros pensamientos. Es el peor enemigo contra el que debemos luchar continuamente y contra el que debemos mantenernos siempre alertas.

Cuando dudas de tus posibilidades, cuando dudas de tus fuerzas espirituales, cuando dudas de ti y de tus poderes ilimitados, automáticamente perderás el combate. La duda compromete todos tus pensamientos, tus energías, tus vibraciones. Es como si un obstáculo desmesurado impidiera que realizaras plenamente. Llegas al final antes de haber empezado.

La duda crea un elemento de anulación, como un fusible. Cuando la sobrecarga eléctrica es demasiado fuerte, corta la corriente. La duda aniquila, paraliza el hombre, lo limita en todas sus posibilidades. La duda es el enemigo número uno. Te manipula, te limita, garantiza la destrucción de tus sueños. Los se hacen realidad, decimos, pero con una sola y única condición: NO TENER DUDAS.

¿Qué puedo hacer con la duda?

Claves para combatir a tu SABOTEADOR

  1. OBSERVA tus pensamientos, escúchate al hablar. Con el tiempo, este mecanismo te resultará natural. Al igual que para todas las costumbres buenas y malas, es una cuestión de entrenamiento.
  2. Cada vez que tengas un pensamiento negativo o que emitas una palabra negativa, deberás decir en el silencio de tu espíritu consciente: CORTO EN SECO o ANULO, y si se trata de imágenes negativas: BORRO.
  3. SUSTITUYE inmediatamente el pensamiento o la palabra negativa por un pensamiento o una palabra positiva.
  4. En algunos casos, el pensamiento es tan obsesivo que arremete contra la personalidad, cambia el carácter y provoca conflictos con tu entorno. En cuanto compruebes que estás bajo el yugo de tu saboteador y que arruina tu momento presente EXAGERA su forma de negatividad hasta el punto de que parezca ridícula, AMPLIFÍCALA hasta que te entren ganas de reír.
  5. LUCHA contra el saboteador. Dale puñetazos… patadas…, todo ella físicamente, es decir realizando realmente el gesto de dar un puñetazo o una patada, de hacer un movimiento enérgico. Te tocará librar esta batalla muy a menudo durante tu periodo de entreno, es decir al principio de tu nueva forma de vida. Pero cuanto más atento estés a tus pensamientos y a tus palabras, más rápido evolucionarás. Probablemente deberás librar esa batalla nuevamente, con ocasión de acontecimientos puntuales, pero cuanto más hayas practicado la Gestión del Pensamiento a lo largo de los años, esta lucha te resultará cada vez menos larga y ardua.
  6. En función del contexto (estás entre amigos, en el trabajo o en otro lugar) puede resultar imposible luchar contra tu saboteador. Empezar a realizar gestos bruscos contra una persona invisible daría a pensar que sufres algún trastorno y provocarías comentarios burlones. En este caso, te propongo otra solución. Deberás tirar de la cadena o como dicen los ingleses “Flucher” a tu sabotear, lo que significa que deberás ir al baño, tirarlo en el inodoro y tirar de la cadena. Muchas señoras que pasan el día en casa me han dicho que utilizaban este último método y que apreciaban su eficacia.
  1. La mejor forma de luchar contra tu saboteador consiste en imaginarlo como si fuera un doble tuyo, una copia. Háblale como si se tratara de una persona presente a tu lado.

 

Vía: Las claves del secreto “Daniel Sevigny”

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